Las Dietas Hipocalóricas de Proteínas no son lo que parecen ser

Cuando de perder peso y adelgazar (que no es otra cosa que ayudar al cuerpo a perder grasa) se trata; existen planes de alimentación que ayudan a que este proceso se dé, ya sea de una forma lenta o una forma rápida.

Si bien existen dos clases de dietas que representan cada una de estas formas; vamos a centrarnos solo en una de ellas: la dieta da 1200 calorie.

Esta es conocida como “la forma rápida de perder grasa corporal” y se basa en planes de alimentación llamados “Dietas Hipocalóricas de Proteínas”.

¿Qué son las dietas hipocalóricas proteicas?

Estas son las dietas que producen el famoso estado de Cetosis , donde el organismo utiliza la grasa que tiene almacenada en el tejido adiposo como “combustible” para producir energía que servirá para realizar todos los procesos vitales del mismo.

Pero es verdad que, cuando el cuerpo recurre a este estado metabólico, luego de unos cuantos días de una dieta restrictiva en carbohidratos con unas 1200 calorías; se puede comenzar a producir un efecto totalmente contrario al esperado.

Resulta que, en el proceso de utilización de la grasa se producen una gran cantidad de moléculas llamadas cuerpos cetónicos, que son las que descomponen las cadenas de ácidos grasos (o triglicéridos), generando acetoacetato: un compuesto químico que le aporta energía al cerebro, al corazón y al resto de las células del cuerpo cuando hace falta azúcar.

Las células no pueden recoger y utilizar la totalidad de este compuesto ácido, así que algo de este puede irse acumulando en los espacios intercelulares (entre células); estancamiento que puede conducir a un estado de acidosis .

Aquí va algo de química básica. Cuando esto ocurre, nuestros riñones comienzan a producir iones amonio (NH4*) para equilibrar el estado ácido del organismo.

Estos iones son transportados hasta los espacios intercelulares donde hay acetoacetato, mediante la sangre, para neutralizar la acidez del medio.

De no ser así, la acumulación de estas moléculas podría dar lugar a una cetoacidosis o Acidosis Metabólica, que es la situación donde, al acumularse gran cantidad de acetoacetato en la sangre y sin la suficiente rapidez y capacidad de los riñones para producir iones amonio para equilibrar el medio; se puede provocar un envenenamiento de la sangre, acompañado de una gran pérdida de iones sodio (NaT), calcio (CaTr) y potasio (K*), que son eliminados mediante la orina.

Igualmente, como subproducto de este proceso, también se va acumulando ácido úrico en los riñones que, al volverse cristales, pueden dar lugar a cálculos de ácido úrico.

Por si fuera poco, con el consumo de alimentos de origen animal también se genera un exceso de grasas animales en el organismo, generalmente las saturadas o “malas” que son las que pueden conducir a que se presente una subida en los niveles de Triglicéridos o Colesterol LDL en la sangre; situaciones conocidas como hipertrigliceridemia y/o h ipercolesterolemia.

Más peligros de estas dietas

Por otro lado, si la persona que hace una dieta de proteínas no toma suficiente agua y no se ayuda con suplementos multivitamínicos (más específicamente, con la ingesta de Vitamina B6), corre el riesgo de dañar su metabolismo; porque las moléculas de proteína no se pueden aprovechar adecuadamente, generando residuos nocivos que se van acumulando en el organismo, facilitando la aparición de enfermedades del metabolismo.

Sin desanimar a que las personas interesadas en hacer este tipo de dietas (cetogénicas o de proteínas) para adelgazar o seguir adelgazando, las hagan; es bueno que tengan en cuenta que, si estos planes de alimentación se hacen mal; sin supervisión médica y sin tomar precauciones; se puede(n) presentar alguna(s) de la(s) situación(es) indicadas aquí.